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(Por Carlos Torres Trejo)

Guillermina Bravo, una de las grandes impulsoras de la danza contemporánea en México

El día de hoy tuve el gusto de asistir a la mesa redonda organizada por la Secretaria de Cultura del Gobierno del DF con motivo del Día Internacional de la Danza. La mesa titulada “La Crítica de la Danza hoy, una reflexión necesaria” estuvo presidida por la la Sra. Elena Cepeda de León,  Secretaria de Cultura del DF junto con Rosario Manzanos, crítica de danza de la revista Proceso, Patricia Cardona, investigadora y crítica de danza (Cenidi-Danza), Alberto Dallal, investigador y crítico de danza (UNAM), Patricia Pineda, ex bailarina, guionista y crítica de danza y la Mtra. Colombia Moya, bailarina y crítica de danza del periódico La Jornada, todos investigadores y críticos de danza de muy alto nivel. No sólo se habló de danza, se habló de la crítica de arte en México, del periodismo cultural. Una actividad casi muerta en el país, al menos de manera profesional y seria.

En resumen, un placer escucharlos. Realmente los señalamientos que se hicieron dentro de la mesa redonda me parecieron sumamente pertinentes, y pese a que todos ellos fueron invitados por el Gobierno Capitalino, hubo una fuerte crítica hacia la institución (no sólo al gob. del DF, sino al sistema mexicano) en tanto a la falta de apoyo a la cultura, y la pérdida de espacios para la difusión del arte (particularmente la danza). El problema principal, como comenta Rosario Manzanos, el gobierno tiene la obligación de difundir y promover eventos culturales, no les tenemos que dar las gracias (por este tipo de eventos) y aún falta mucho más por hacer. Los proyectos culturales se ven supeditados al gusto de quién los apoya, no hay un espacio plural en México para el desarrollo del arte, punto.

Delfos (Mazatlán) una de las compañías de Danza Contemporánea más importantes del país

Un señalamiento de casi todos, que me parece enormemente acertado, fue que hemos caído en desgracia en tanto la “mercantilización” de la cultura en nuestro país. En su papel de periodistas culturales señalan, que aquellos eventos que no tienen presupuesto para pagar su cobertura (así es señores, ningún periódico ni medio paga a sus corresponsales por ir a los eventos, lo tienen que pagar los eventos por ser cubiertos) no existen, simplemente pasan desapercibidos. La Mtra. Manzanos y el Mtro Dallal son claros “cualquiera que piense que la cultura es un negocio está equivocado, el arte NO es un negocio” y lo peor que le ha pasado a este país es que tanto sus medios de información (dígase medios masivos de comunicación) como sus instituciones de arte y cultura están en manos de empresarios, que perdón, pero ni saben de arte ni saben de cultura, en términos de calidad y contenido, sólo quieren vender. Vender lo de siempre, vender de lo mismo, de lo fácil, de lo que está en boca de todos, pero que a veces no pasa de chisme y no se llega a nada (menciona Manzanos; preferimos llenar páginas de cantantes violadores, que de arte… qué patético) Para muestra, no hay ningún medio, NINGUNO que no pertenezca al sector empresarial y las mayores colecciones de arte de Latinoamérica (dígase Mr. Slim y Jumex por decir de los mexicanos) son de empresarios, que luego hacen museos de chile, de mole y de dulce. El sin sentido vende, y vende muy bien.

"Contact Improsivation" una de las tantas variantes de la danza contemporánea. Está basada en la interacción espontánea entre dos personas que juegan con su peso, la suspensión, la gravedad y su imaginación.

Menciona también Manzanos que no hay que presentar espectáculos “ñoños” (con muchos fuegos artificiales y “muñequitos” ) para que la gente se interese, los espectáculos deben tener seriedad, darse a respetar, en principio, por el público.

Dallal hace hincapié en la naturaleza didáctica de la crítica. Insiste en aprender de las nuevas manifestaciones, no limitarse en las posibilidades de creación. Confiesa, que quizá la crítica de danza sea la más complicada, porque hay que “traducir” de los cuerpos al papel, esa emoción, esa creación, hay que volver a darle vida, crearle un lenguaje propio. El crítico no está para decir “bonito” “feo” está para acercar al público. Si el crítico es miope, se queda y no sabe de su tiempo “qué tipo de crítica puede dar”. Tenemos todos, TODOS, la necesidad de entender las manifestaciones culturales, son producto de nuestro tiempo, y algo nos quieren decir. La Mtra. Maya explica la danza como la expresión de cada pueblo, hay que transformar una idea en una obra. En la crítica por tanto, no se trata de reducir la obra a “lo que se cree” ni a lo que dice el coreógrafo, hay que aprender a leer las obras.

Nuestro problema, no nos gusta ver lo nuevo. Nos cuesta trabajo creer que hay cosas buenas, interesantes, de ruptura que valga la pena ver. Desgraciadamente tenemos una güeva mental y emocional (sí, sobrepasa la flojera) por acercarnos a las obras, al arte de hoy. Hay de dos, o de plano dices que todo lo contemporáneo es “a piece of shit” y te recluyes en tus cánones decimonónicos de arte (totalmente fuera del discurso contemporáneo, cabe decir) o te haces militante de alguna corriente y dices que los demás es “piece of shit”. Mucha mierda, mucha mierda. No nos hacemos a la idea de una crítica abierta, de entender las obras más allá de una cédula, de que nos puedan emocionar. Y no estoy diciendo sólo de manera “agradable”, te pueden confundir, transgredir, ofender, hasta maltratar… ese arte es el que vale la pena; lo demás son “charadas” como diría mi abuelo.

La compañía Danza Contemporánea de Cuba, considerada una de las mejores del mundo en danza contemporánea

Una frase muy hermosa de Patricia Pineda; para saber lo que la gente piensa en la calle, quién es, lo que te dice más allá de sus palabras “hay que aprender a leer lo que dicen los cuerpos; eso a mí me lo enseño la danza”. La danza como uno de los ejercicios creativos más comprometidos. Comprometes el cuerpo, la mente y el alma. Yo también fui tocado por la danza, también llegué al límite de mis sentidos. Pero si hay tantas y tantas academias de danza (ballet, jazz, contempo, hawaiiano, árabe, irish, etc) por qué no somos una potencia dancística… por qué no podemos ser una potencia en nada???

Finalmente, hablado de críticos de arte, se distinguieron tres puntos claves: Hay que rescatar la historia, la doxa que se percibe (en la gente, en lo que le causa) y la sensación de autoreferencialidad. Creo faltó que la obra está abierta y es efímera, volátil (al menos en danza). Ni la crítica es “la palabra divina” que dicta qué es arte y que no, ni todo lo que critica la crítica es lo único que hay. El crítico no es más que un recreador de la obra, que se deja ver en ella y que trata de trasmitir su percepción al público, no es una criatura más allá; pero debe ser muy profesional para hacer su trabajo (y no caer en críticas cerradas y destructivas, muchas veces, cortas de visión).

La solución… visitar museos, galerías, obras, conferencias, seminarios… quizá no siempre hay el tiempo, pero a veces dedicarles un momento te puede volver loco, llenarte de emoción, recordarte una sensación… El arte como pasión, el arte como obsesión; a mí me pasó ¿Por qué no podemos ser más?

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